La CEOE intenta amortiguar los efectos del control horario en altos cargos

Tanto la patronal como sindicatos elaborarán guías especializadas por cada sector y acuerdan someter cualquier medida a la Inspección antes de ponerla en práctica.

Los empresarios se movilizan para paliar el impacto de una de las medidas más controvertidas adoptadas por el Gobierno, y uno de los cambios de mayor calado y con más repercusiones para las compañías desde la reforma laboral de 2012: el control horario obligatorio de la jornada laboral.

Tras el caos generado por la envergadura de la medida y la «farragosa» redacción –según la definen los agentes sociales– del real decreto ley que la regula y que establece la obligación de fichar para todos los trabajadores y en todas las empresas, sin excepción, Trabajo publicó después una guía práctica para intentar despejar las dudas que estaban entorpeciendo su aplicación en la mayoría de las empresas y librar de fichar a determinados colectivos como los directivos, los autónomos sin trabajadores a cargo, los transportistas… Un documento insuficiente para la patronal, que ya mueve hilos para mejorar su contenido a efectos de aplicación en otros sectores, empresas y puestos de trabajo que por su propia naturaleza también exigen una especial flexibilidad.

Se trata de «adaptar las partes más lesivas del registro horario», no así las voluntarias como los llamados partes de trabajo, comentan fuentes de la patronal, parafraseando al Gobierno cuando habla de derogar algunos aspectos de la reforma laboral. Con todo, la CEOE es consciente de que la nueva norma ha venido para quedarse y no espera que vaya a cambiar en esencia, pero su aspiración es que Valerio ceda en algunos aspectos y acabe por ampliar esa guía práctica con más especificidades para determinados perfiles de trabajadores, o bien deje a la negociación colectiva el diseño del control horario para estos casos.

Los agentes sociales para aclarar todas las dudas que puedan surgir respecto al registro de jornada», pero descartan cambios en la normativa: «Se trata de aclarar cuestiones, pero no está previsto que haya cambios», zanjan. De todos modos, no hay que olvidar que de conformidad con lo dispuesto en el real decreto, «el Gobierno, a propuesta de la persona titular del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social y previa consulta a las organizaciones sindicales y empresariales más representativas, podrá establecer especialidades en las obligaciones de registro de jornada, para aquellos sectores, trabajos y categorías profesionales que por sus peculiaridades así lo requieran». Se deja así la puerta abierta a cambios.